Al atravezar la puerta de la guarida, lo primero que hise fue correr a sus brazos y dejar que me atrape en un fuerte abrazo, seguido por un caluroso beso. Sin saber porque, un par de lagrimas se desprendieron de mis ojos, de nuevo un escalofrio me erizo la piel. No queria salir de ahi, no sabia cuanto tiempo de vida me quedaba, o NOS quedaba, lo unico que sabia era que cada segundo que quedase queria compartilo con Ed, y el resto del aquelarre. Esto recien empezaba, como hacia cientociencuenta años atras, pero a diferencia, ahora sentia una seguridad diferente, una que fluia cuando tenia ese tipo de abrazos, esa fuerza desconocida para mi antes, que ahora nacia gracias a el amor de mi vida.
Cuando abri los ojos de nuevo, estabamos solos en el hall, todos se habian ido a la sala de estar junto al fuego, asi que agarre fuertemente su mano y fuimos a reunirnos con el resto.
- .. entonces despues que los queme, ahi rapidamente France los envolvio en hielo y claro, fueron ceniza pura. Pero estabamos asustadas hoy, ella lo sentia, sentia la presion de la oscuridad.. - les explicaba Lizz al resto
- Esta vez, tenemos que tener mejor organizado todo, Helena volvio mas poderosa que nunca, y tiene mas aliados, los angeles malditos de satan estan con ella, la escoria de los velos negros, y las criaturas subterraneas, no podemos fallar, muchas vidas inocentes dependen de nosotros - le interrumpi.
Al terminar de decir eso, todos se dieron vuelta bruscamente, no se habian dado cuenta de mi llegada silenciosa. Pude percibir el miedo y el acelere de sus respiraciones.
Nadie hablaba era un silencio grande, pero no incomodo, Lizz y yo estabamos cansadas, y ellos tambien, creo que la espera por nosotras los habia puesto tensos. Sobretodo a James, yo lo sentia, podia ver en sus ojos el amor, la ternura con la que miraba a Lizzie, no era cualquiera, su media sonrisa al hablar con ella fluia rapidamente.. a veces tener ese don de persepcion era bueno, servia no solo para la guerra, sino para el amor tambien; fue lo que me hiso avanzar con Ed, y ahora seria el turno de mi mas querida amiga, la niña de melena de fuego. Aunque claro, otras veces era un poco molesto, sentir la tension, la tristeza y la preocupacion del aquellare, del exterior, me angustiaba muchisimo eso, era horrendo, y jamas se lo habia confesado a nadie, ni a Edward.
Bebí varios sorbos de sangre tibia, senti como se expandia por mi cuerpo, era la dosis perfecta para reconfortarme.. lo ultimo que me recuerdo fue que me fui acomodando lentamente sobre el pecho de Ed, y sentir la suave presion de sus labios en los mios, y un "te amo" susurado..
Desperte en el sillon, las chicas me habian traido una manta, y en el sillon del frente estaba el, mi guardian como siempre, cuidandome hasta cuando dormia, bello como un angel.
- ¡Hola Hermosa! - mientras una picara sonrisa se extendio en su rostro.
Para cuando quise decir 'hola', el ya se habia sentado a mi lado y me abrazaba, era era la virtud de ser lo que eramos, la rapidez para trasladarse.
- Buenos dias mi amor, ¿y el resto? - pregunte mientras estiraba el cuello hacia la sala.
- Algunos desayunando y el resto haciendo guardia en el viejo parque, luego que te dormiste, llamo Nicholas, claro no tardo mucho Helena en enterarse lo que quedo de sus subidtos, y empezaron a rastrear la zona del cementerio, mando a otro grupo a seguirnos -.
- Me hubieses despertado y rapidamente hablaba con Nicholas, no podemos descuirdarnos un momento este momento es cru..-
- France, basta de preocuparte tanto, no podes vivir pendiente de todo, tenes que descansar, ya sabes lo que paso la ultima vez que no dormiste como una semana, sabes que si tenes otro desmayo, ahi si seria problema, encerio.. - me tomo el rostro con las manos, se acerco hasta estar a poco de mi, poso fijo sus marrones ojos en mi - te necesito conmigo, no quiero que te pase nada, y si estas devil, ni pienses que te dejaria luchar, demasiado que te dejo estando asi sana, ni loco -.
No pude aguantar reirme y lo abraze fuertemente, lo bese y le dije:
- Gracias, no podes cuidarme tanto. Juro que te amo mas que nada en el mundo Edward -.
viernes, 27 de febrero de 2009
Capitulo 1
Era una noche oscura, atravezando el gran parque avandonado, el viento helado rajaba la piel, podia sentir la presion de la oscuridad en mis pulmones, el aire era pesado, abrazada a mi tapado violeta mientras apurabamos el paso, solo se oia el rugido del viento, el suave caminar de mis botas sin taco y sus zapatillas; iba con ella, mi aliada, mi amiga, mi hermana, tan mistica como su cabellera de fuego hasta la cintura, abrazaba fuertemente su camperon de cuero. La neblenia nos rodeaba y sabiamos que ellos andaban cerca, lo podia sentir, ardia en mi. Estabamos a alerta, el minimo movimiento de entre los arbustos debeiamos saltar en guardia y mostrar los colmillos.
Los seres de la noche, hacian su aparicion en las noches de luna llena, o esas que estaba completamente nublado, como hoy.
Todavia nos quedaba caminar mas de medio parque, pasar por la cuadra del cementerio y luego bajar tres cuadras para llegar a la guarida que nos habia conseguido Lizzie, ahi nos esperaban el resto del aquelarre. Solo ellos igual que nosotras dos, podiamos entender la gravedad de la revolucion de demonios y espectros que se habia desatado luego del regreso de Helena. No habia definicion para tanta maldad, era como decir la mano derecha, la esposa, del mismisimo satán.
- France, puedo sentir, creo que son mas de diez los que nos siguen - susurro Lizzie.
- No podemos correr, no podemos voltear, y tampoco ir derecho a la guarida o nos descubririan, creo que tendremos que entrar en el cementerio - le dije a Lizz.
Lentamente abandonamos el camino en diagonal del viejo parque, y desviamos a la izquierda para dirigirnos al cementerio, pese a estar muy abrigada, la sensacion de presion en los pulmones, los espectros siguiendonos y el entrar al lugar maldito, me causaba un escalofrio mezclado con nauseas, no entendia el motivo, otras veces ya habiamos pasado por eso con Lizz, es mas lo habia echo sola y no con diez espectros, sino con mas.
- Psss France, ¿estas bien? te veo como ida, con tus ojos esos tan particulares, si pudiera verte bien, juraria que se te tornaron verdes -
- Hmm Lizz, si si, estoy bien.. eso creo. Estoy preocupada, siento el peso de la noche en nosotras, y falta para llegar a la guarida - le respondi tratando de parecer indeferente.
Entonces ahi lo entendi todo, mi preocupacion o "miedo" se debia a ÉL, desde que compartia con Edward algo mas que una amistad, o mejor dicho, desde que compartia mi corazón con el, empezaba a pensar un poco mas en mi vida y en lo que valia seguir en pie, y claro pendiente de la suya que este bien, no era muy facil ahora que se habia desatado la guerra entre el bien y el mal, era apostar a todo o nada para sobrevivir y salvar a las almas inocentes de la condena eterna de Helena..
Ya estabamos llegando a las rejas negras del cementerio, y como de costumbre estaban abiertas, suavemente nos colamos entre ellas.
- Lizz, ¿estas lista? es ahora o nunca para desacernos de esta escoria -
- Si France, vamos - suspiro suave y profundamente.
Empezamos a caminar rapido como antes pero manteniendo el paso acompasado, atravezamos el arco con los angeles entrelazados, y seguimos hasta situarnos en el medio del campo, ya no habia mas arbustos donde esconderse, ellos tendrian que salir, pues se podia sentir la adrenalina, lo que mas los atraia.
Rapidamente puse mi espalda contra la de Lizz, y entonces.. salieron las repugnantes criaturas, con sus velos negros arrapientos arrastrandose por el piso, debian de ser unos doce.
- Volvieron escoria de costado de Helena, como siempre, pero esta vez, mi aquelarre crecio, no como hace cientociencuenta años atras, eramos todavia unos niños todos, y muchos solo eran neofitos - les espete de frente.
El jefe de ellos, lanzo una carcajada que rompio la noche, hiso temblar a los buhos en los lejanos arboles de la plaza, fue estremecedor. Y seguido de eso sus subditos rieron pero mas bajo.
Aprovechando la desconcentracion de los seres, le susurre a Lizz, que a la cuenta de tres, comenzariamos.
- Uno.. - susuré
- Dos.. - me siguio ella
- TRES! - dijimos al unison..
Lizz alzo las manos al cielo, la neblina se empezo a espesar, y a convertirse en una luz que poco a poco fue creciendo, envolvio al grupo, y fue girando rapidamente hasta convertirse en fuego. Los espectros empezaron a chillar fuertemente, atrapados por la presion de la neblina de Lizz y el fuego. En ese instante, ella fue aflojandola la presion de su niebla, y fue mi turno. Senti el frio subir por mi columna y se me erizaron los vellos de la nuca, entonces lanze con todas mis fuerzas el frio mas frio, el frio que hiela...
- SI!! Bien Francesca!! yo sabia que lo lograrias - me dijo mientras me abrazaba fuertemente.
Por fin habiamos acabado con los seres, se habian convertido en ceniza, pero no tardaria Helena en enterarse, y pronto vigilarian la zona de nuevo, tendriamos que hacer un plan o pronto seriamos descubiertos en la guarida y correrian peligro todos, sobretodo.. me estremeci al solo querer pensar en si le pasaba algo a Ed.
Rapidamente, pero no sin estar atentas, segui mi camino con mi compañera de melena de fuego, sentia una fatiga, pero no podia de dejar a alerta, solo queria llegar a la casa y tomar una copa de sangre bien caliente junto a mis amigos, o ahora que estabamos en guerra, ellos eran mi familia..
Los seres de la noche, hacian su aparicion en las noches de luna llena, o esas que estaba completamente nublado, como hoy.
Todavia nos quedaba caminar mas de medio parque, pasar por la cuadra del cementerio y luego bajar tres cuadras para llegar a la guarida que nos habia conseguido Lizzie, ahi nos esperaban el resto del aquelarre. Solo ellos igual que nosotras dos, podiamos entender la gravedad de la revolucion de demonios y espectros que se habia desatado luego del regreso de Helena. No habia definicion para tanta maldad, era como decir la mano derecha, la esposa, del mismisimo satán.
- France, puedo sentir, creo que son mas de diez los que nos siguen - susurro Lizzie.
- No podemos correr, no podemos voltear, y tampoco ir derecho a la guarida o nos descubririan, creo que tendremos que entrar en el cementerio - le dije a Lizz.
Lentamente abandonamos el camino en diagonal del viejo parque, y desviamos a la izquierda para dirigirnos al cementerio, pese a estar muy abrigada, la sensacion de presion en los pulmones, los espectros siguiendonos y el entrar al lugar maldito, me causaba un escalofrio mezclado con nauseas, no entendia el motivo, otras veces ya habiamos pasado por eso con Lizz, es mas lo habia echo sola y no con diez espectros, sino con mas.
- Psss France, ¿estas bien? te veo como ida, con tus ojos esos tan particulares, si pudiera verte bien, juraria que se te tornaron verdes -
- Hmm Lizz, si si, estoy bien.. eso creo. Estoy preocupada, siento el peso de la noche en nosotras, y falta para llegar a la guarida - le respondi tratando de parecer indeferente.
Entonces ahi lo entendi todo, mi preocupacion o "miedo" se debia a ÉL, desde que compartia con Edward algo mas que una amistad, o mejor dicho, desde que compartia mi corazón con el, empezaba a pensar un poco mas en mi vida y en lo que valia seguir en pie, y claro pendiente de la suya que este bien, no era muy facil ahora que se habia desatado la guerra entre el bien y el mal, era apostar a todo o nada para sobrevivir y salvar a las almas inocentes de la condena eterna de Helena..
Ya estabamos llegando a las rejas negras del cementerio, y como de costumbre estaban abiertas, suavemente nos colamos entre ellas.
- Lizz, ¿estas lista? es ahora o nunca para desacernos de esta escoria -
- Si France, vamos - suspiro suave y profundamente.
Empezamos a caminar rapido como antes pero manteniendo el paso acompasado, atravezamos el arco con los angeles entrelazados, y seguimos hasta situarnos en el medio del campo, ya no habia mas arbustos donde esconderse, ellos tendrian que salir, pues se podia sentir la adrenalina, lo que mas los atraia.
Rapidamente puse mi espalda contra la de Lizz, y entonces.. salieron las repugnantes criaturas, con sus velos negros arrapientos arrastrandose por el piso, debian de ser unos doce.
- Volvieron escoria de costado de Helena, como siempre, pero esta vez, mi aquelarre crecio, no como hace cientociencuenta años atras, eramos todavia unos niños todos, y muchos solo eran neofitos - les espete de frente.
El jefe de ellos, lanzo una carcajada que rompio la noche, hiso temblar a los buhos en los lejanos arboles de la plaza, fue estremecedor. Y seguido de eso sus subditos rieron pero mas bajo.
Aprovechando la desconcentracion de los seres, le susurre a Lizz, que a la cuenta de tres, comenzariamos.
- Uno.. - susuré
- Dos.. - me siguio ella
- TRES! - dijimos al unison..
Lizz alzo las manos al cielo, la neblina se empezo a espesar, y a convertirse en una luz que poco a poco fue creciendo, envolvio al grupo, y fue girando rapidamente hasta convertirse en fuego. Los espectros empezaron a chillar fuertemente, atrapados por la presion de la neblina de Lizz y el fuego. En ese instante, ella fue aflojandola la presion de su niebla, y fue mi turno. Senti el frio subir por mi columna y se me erizaron los vellos de la nuca, entonces lanze con todas mis fuerzas el frio mas frio, el frio que hiela...
- SI!! Bien Francesca!! yo sabia que lo lograrias - me dijo mientras me abrazaba fuertemente.
Por fin habiamos acabado con los seres, se habian convertido en ceniza, pero no tardaria Helena en enterarse, y pronto vigilarian la zona de nuevo, tendriamos que hacer un plan o pronto seriamos descubiertos en la guarida y correrian peligro todos, sobretodo.. me estremeci al solo querer pensar en si le pasaba algo a Ed.
Rapidamente, pero no sin estar atentas, segui mi camino con mi compañera de melena de fuego, sentia una fatiga, pero no podia de dejar a alerta, solo queria llegar a la casa y tomar una copa de sangre bien caliente junto a mis amigos, o ahora que estabamos en guerra, ellos eran mi familia..
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